28 jun 2013

La radio y sus grandes éxitos


Imaginad un coche, da igual el modelo, bueno no, escojamos un Micra así, al azar, aunque desglamouriza la imagen, tiene que ser ese. Pero sigamos, una carretera secundaria, la brisa del aire entra suavemente por la ventanilla, las margaritas florecen, el cielo es azul y Bambi es feliz. Mientras tanto, cantas Simply the best poniendo más emoción, si cabe, que cuando estás en el baño, frente al espejo y el peine en la mano cual micrófono, y entonces, cuando es imposible sentir mayor euforia el locutor decide dar paso al artista de moda véase Melendi, Dani Martín, algún reggaetonero, o al rey de los dúos, Pitbull, y de repente, todo se vuelve gris, los pájaros ya no pían, empieza a llover, el cervatillo llora (esta vez, no es por su madre), enciendes los limpiaparabrisas y apagas la radio porque te han jodido estropeado el momento.

Y qué sí, que son grandes buenos artistas, que las letras de sus canciones son lágrimas en forma de palabra, poesía magistral, diversión y alegría, pero todo tiene un límite.

Recuerdo el día que escuché por primera vez la canción Te he echado de menos en la cadena, llamémosla Los 50 Primeros o Cadena1000, qué más da. Fue una revolución, cada vez que me subía al coche y encendía la radio cruzaba los dedos para que fuese esa la melodía que saliera de los altavoces. Pero las cosas cambiaron, como todo en esta vida, y una y otra y otra vez estaba allí Pablo Alborán susurrando a nuestros oídos, como tanto le gusta, lo bonito que es el amor y cuantísimo de menos echaba a su chica. Mis pensamientos evolucionaron tanto, que si en un principio hablaba de él y de sus letras como maravillas celestiales terminé suplicando, desde el asiento de mi coche, que la churri volviera con él y así, éste dejase de llorar. Y ello como con otros tantos, porque aún no duermo pensando en como se sentirá Simon, actual novio Adele, pues la cantautora británica sigue cantando a todas horas, y en todos los lugares, sin signos de llegar a agotarse, que nunca encontrará Someone like him you (¡por favor, qué estás a punto de casarte con el padre de tú hijo y continuas suspirando por el otro!) y de verdad, intrigada me siento, pues aún no sé bien si Fito y los Fitipaldis llegaron a lanzar un disco completo o si sólo han grabado tres canciones la del Pez, Soldadito marinero y la de La casa por el tejado. Algo más claro ha quedado con Gotye y su único éxito Somebody that I used to know, su trabajo ya está hecho, así que el hombre ahora sólo tiene que preocuparse de vivir, preparar maletas y buscar playas idílicas para descansar.



En fin, que tras ganarme adeptos en este mi primer post, criticar las emisoras de radio españolas y a vuestros artistas favoritos voy a escuchar Let her go de Passenger (mi canción de la semana) ya sabéis, por aquello de no perder las viejas costumbres, aprovecharla como ritmo del momento, repetirla hasta la saciedad y esperar el siguiente aunque, al menos esta vez, elegiré yo cuando es suficiente.

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